miércoles, 31 de enero de 2007

RETABLO MAYOR

ASUNCION DE NUESTRA SEÑORA
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MADERA DORADA Y POLICROMADA,
( 12,50 m. x 9,50 m. )
MAZONERIA Y ESCULTURA
( ca. 1500 - 1505 )
POLICROMIA ( 1507 - 1512 )

MAESTRE:
Juan Garcia de Crisal.

Nos dice Jose Angel Barrio Loza, que el 15 de diciembre de 1514, hace casi un mes justamente 492 años, terminaba la obra del retablo mayor de Lekeitio con el acta de valuación (en total 630.545 maravedies ) que unos pintores extendieron sobre la policromía del mismo.
Concluía así una historia comenzada 12 o 14 años atrás, cuando los vecinos
emprendían una audaz aventura, mucho mas propia de sede catedralicia castellana que de feligresía modesta asomada al Cantábrico :

La construcción del tercer retablo gótico esculpido
de mayor tamaño de todo el Estado Español, ex-equo con el de Oviedo y menor que los de Sevilla y Toledo.


El formidable mueble de Lekeitio ( 12,50 x 9,50 m.) ocupa todo el fondo del ábside de la iglesia de Nuestra Señora, frisando casi el arranque de las bóvedas.
Constituye una colosal estructura de masera dorada cuajada de pilares, pilaretes, polseras, " capillas ",tracerías, chambranas, etc., todo ello interpretado bajo un código formal gótico avanzado tan dinámico como rico por la policromía dorada que lo adorna.
Arriba, frenando la tendencia vertical del mueble, se dispone horizontalmente un guardapolvo mudéjar decorado con motivos geométricos abstractos pintados y con estrellas doradas.


El color rojo ( o el azul o verde oscuros ) y el color oro viejo - bicromia hispana- enriquece todo el programa esculpido de relieves narrativos e imagenes exentas mayores o menores, alcanzando niveles de gran lujo en las piezas que, además, brocado aplicado en hilos de oro intentando imitar los ricos textiles de la época. La plata corlada de los encasamientos contribuye también a la riqueza general, deslumbrante.
Es un milagro que todo el programa escultórico - sometido a dictados de un complejo mensaje iconográfico- se haya conservado integro, pues tan solo el calvario hubo de añadírsele pasado el tiempo, en el siglo XVIII precisamente, cuando mas bajo había caído la apreciación de los estilos medievales. Por su parte, la Andra Mari sedente precede al mueble y data del siglo XIV.

Tambien la mazoneria original se ha mantenido, si se exceptua el complicado sistema decorativo de las polseras laterales y tracerias de los doseles, muchos de cuyos elementos, a medida que se desencolaban y se desprendian, se iban perdiendo. Hace ahora casi un siglo y cuarto, cuando bajo el patrocinio economico de D. Pascual Abaroa se amplio y restauro la iglesia, se repusieron las piezas perdidas obedeciendo al criterio arqueoligico gotico que, dictado por Viollet-le-Duc, se seguia entonces en toda Europa; fue entonces cuando se realizaron importantes repintes en tallas y otros elementos. Ya en nuestro siglo, en los años setenta se realizaron nuevos repites y purpurinados que, hoy, juzgamos con ojos mas criticos.

En remediar estos u otros desperfectos se ocupo la empresa bilbaina EQUIPO 7 RESTAURACION durante los ultimos ocho meses de 1996, minuciosa tarea que ha devuelto al mueble muchos de sus valores ocultos. Son tantos y tan evidentes que hoy el retablo, tanto en los aspectos escultoricos como en la policromia merece una valoracion mucho mas positiva que la que recibia hasta ahora.

La autoria del dorado y policromia no ofrece dudas; su responsable fue maestre Johan Garcia de Crisal, nombre desconocido en la peninsula y en el continente -por su origen foraneo, como lo eran tambien extranjeros, franceses, varios de su oficiales-.
No ocurre asi con los capitulos de la extructura del mueble y de la talla, que siguen sin documentados. Aquella habria que situarla en un entorno que va de Palencia a Burgos, a juzgar por la forma de rematar en guardapolvos mudejar. Y de esa misma zona procedera, igualmente, el taller de escultura que labra relieves e imagenes, por cierto los primeros en piezas o grupos de piezas independientes que luego se pueden componer y montar a capricho, como si de un teatrillo se tratara. Poco frecuente tanto en Castilla como en Aragon y mas habitual en Francia, en la comarca señalada encuentra algun ejemplo afin. La tarea de escultura es tan ingente que la obra debio de salir de la asociacion de varios talleres o, mejor, de uno solo pero bien poblado de oficiales. Bastantes piezas, siempre exentas y de tamaño pequeño, llevan grabadas las contraseñas de seis o siete artifices diferentes, alguno de ellos buen tecnico dentro de lo que genericamente se conoce como estilo hispanoflamenco. Acaso, y mas precisamente pueden provenir del Bajo Rhim-Mosa. Mientras tanto el responsable principal de esta obra colectiva, al que bien podriamos denominar Maestro de Lekeitio, hasta que aparezca dato identificador de apellido o procedencia, esculpio, a juzgar por la unidad de estilo, la mayor parte del conjunto: todos los relieves narrativos salvo uno -( el de la Dormicion de la Virgen )-, y las imagenes de bulto mayores. Este maestro, que no firma su obra, domina bien la narracion y compone correctamente; tecnicamente alcanza un nivel digno, pero aparte de reiterarse mucho, no logra transmitir emocion, no individualiza a los personajes ni los baña del naturalismo propio de su epoca.



Atribuido tradicionalmente todo - mazoneria, escultura y policromia - a Johan Garcia de Crisal, el tratamiento critico de las fuentes documentales confirma las sospechas de quienes deslindaban responsabilidades. A este respecto, la comparacion del presupuesto de Lekeitio con el de Oviedo no deja lugar a dudas: con los 630.545 mrs. de que dispuso, apenas lograria Garcia de Crisal cumplir su compromiso de sacar adelante el dorado y la policromia del retablo.
Siempre que lleve oro, y mas aun brocado, resulta un genero artistico enormemente caro.

Sin que puedan establecerse lazos estrechos con ningun taller concreto, el Maestro de Lekeitio pertenece al circulo hispanoflamenco castellano de Burgos-Palencia, donde todos los talleres de escultura de en torno a los 1500 - 1505 manejan una sintaxis comun en plegamientos de paños, labra de cabellos y hasta composiciones. Gil de Siloe, Alejo de Vahia, el primer Vigarny, pueden servir, salvando las distancias, como elementos de comparacion. No alcanza sin embargo, ni la finura ni la emocion que ellos imprimen en su obra, pero si el nivel de la escultura coeva y el de otros maestros algo mas secundarios como Giralde de Bruselas.

No siendo un rezagado y, sin embargo, no estar capacitado para competir con las primeras gubias castellenas, se veria desplazado a ambitos perifer.En el puerto vizcaino de Lekeitio encontraria, al cabo, la oportunidad de su vida.

Sus casi cinco siglos de existencia, las dimensiones colosales como retablo esculpido, la deslumbrante policromia y la dignidad de la talla del conjunto son los principales valores de la obra restaurada.


Bien empleados han estado los recursos que bajo el patrimonio de IBERDROLA se han dedicado a este retablo de Lekeitio.¡ Que cunda el ejemplo - esta ya cundiendo- y que, para ejemplo de todos, se divungen los resultados.